We consider data protection important!
We use cookies to enhance your browsing experience, display personalized ads or content, and analyze traffic. By clicking the "Accept all" button, you consent to the use of cookies.
• 250 g de requesón graso (preferiblemente grumoso, bien escurrido)
• 150 g de queso rallado (por ejemplo gouda, trappista o cheddar)
• 2 huevos (1 para la masa, 1 para pincelar)
• 100 g de harina de almendra
• 30 g de cáscara de psyllium (ayuda con la textura y aporta fibra)
• 1 cucharadita de levadura en polvo
• 1/2 cucharadita de sal (al gusto)
• Opcional: una pizca de ajo en polvo o comino para un sabor más intenso
1. Precalienta el horno a 180 °C (con calor arriba y abajo).
2. En un bol, mezcla el requesón, el queso rallado, la harina de almendra, la cáscara de psyllium, la levadura, la sal y 1 huevo.
3. Amasa bien la mezcla. Si queda demasiado blanda, déjala reposar 10 minutos para que el psyllium absorba la humedad.
4. En una superficie ligeramente enharinada (con harina de almendra o de coco), estira la masa hasta obtener un grosor de aprox. 2 cm.
5. Corta con un cortador de galletas o con un vaso.
6. Coloca las piezas sobre una bandeja con papel de horno y pincela la parte superior con el otro huevo.
7. Hornea durante 20–25 minutos, hasta que estén doradas.